El módulo de arranque es un elemento fijo situado en uno de los dos extremos. Tiene el mismo espesor que el resto de los módulos que constituyen el tabique móvil y su función es doble:

Sirve de guía para el resto de los módulos gracias a que dispone del mismo perfil vertical de aluminio con junta magnética. Esto posibilita una perfecta unión con el módulo que va a continuación, dirigiendo la línea que tiene que conformar el tabique móvil.
Sirve para salvar, en el caso que existan, el desplome y/o la discontinuidad vertical del elemento contra el que cierra el tabique móvil.
El módulo de remate o terminación es el elemento contra el que cierra el módulo telescópico. No es indispensable para el funcionamiento del tabique móvil pero si que es necesario para salvar, en el caso que existan, el desplome y/o la discontinuidad vertical del elemento contra el que cierra el tabique móvil.